Una prisión muy especial en la que los internos preparan futuros perros de asistencia. Y perros que ayudan a reclusos a reinsertarse en sociedad

futuros perros de asistencia

En una prisión de Minneapolis (EEUU) los reclusos tienen la oportunidad de disfrutar de la compañía de un perro. Y lo mejor de todo, pueden colaborar en su entrenamiento para convertirle en un futuro perro de asistencia.

Los perros aprenden los ejercicios que servirán para su preparación

En esta prisión,  a cada dos reclusos se les asigna un perro previamente seleccionado para que en el futuro trabaje como perro de asistencia.

En cada celda hay dos reclusos y un transportín con un perro. Convivirán durante un año, mientras le entrenan en las diferentes tareas que tendrá que realizar en el futuro. Siempre bajo la supervisión del equipo especializado de la Asociación Can Do Canines Assistance Dog, que es la promotora de este magnífico proyecto.

Los perros se preparan para diferentes fines. Perros de asistencia para niños autistas, alerta médica (diabetes), alerta en caso de ataques, perros de movilidad y perros para sordos. Les enseñan ejercicios de obediencia, abrir puertas, encender luces y todo tipo de habilidades que van a desempeñar en el futuro.



Un estudiado programa que beneficia a todas las partes

En un programa de prisiones de esta asociación puede haber entre 40 y 50 perros en entrenamiento. Y está demostrado que este tipo de programas proporcionan beneficios para todos los que participan. Los perros están bien cuidados, socializados y reciben un entrenamiento exhaustivo. Y además, los reclusos aprenden sobre perros, sobre habilidades caninas, técnicas de adiestramiento. También desarrollan la confianza, la dedicación y la paciencia.

Y, algo muy importante, los internos tienen la oportunidad de mostrar sus emociones, algo que no es muy común en estos lugares. Pueden rodar alegremente por el suelo con los perros, usar voces aniñadas cuando hablan con ellos. O  incluso llorar cuando los perros llegan o sobre todo, cuando se van. Todo esto podría parecer algo irrelevante pero, según el personal de prisiones, el ambiente en los centros ha mejorado notablemente y se producen menos incidentes de violencia.

Y al final del programa, habrá una persona con una discapacidad que recibirá un perro entrenado especialmente para ayudarle a tener más libertad, independencia y un compañero que le proporcionará ayuda y un cariño incondicional.

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Categoría: Blog

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