Un perro guía ha fallecido a causa de una intoxicación producida por algo que ingirió en la vía pública. No se trata ni mucho menos de un problema aislado pero este caso ha despertado el interés de los medios

Foto de archivo: Perro guía ONCE | PLGómez


Tenía solo tres años y no solo era un perro guía. Era más que eso, era la perrita lazarillo de Rebeca, su compañera y su amiga. 

Rebeca López vive en Sagunto (Valencia). Y este fin de semana decidió dar un paseo con su perra lazarillo, una labradora de tres años. Desgraciadamente la perra debió ingerir algo sin que Rebeca, que es invidente, se percatara.

Al principio pensó que se trataba de una gastroenteritis, por los síntomas que mostraba la perra. Pero transcurría el día y la perra no mejoraba, así que Rebeca decidió llevarla al veterinario. Ni siquiera dio tiempo, la perra murió antes de que pudiera llevarla.

un perro guía

 

Recogida de firmas para investigación 

Rebeca tiene serias razones para pensar en un envenenamiento, ya que el veterinario le indicó que habían llegado más perros intoxicados ese mismo fin de semana. Por esta razón, ha decidido iniciar una petición en change.org, para que se investiguen los casos de envenenamiento. 

Ya casi tiene 2.000 firmas y ha conseguido que algunos medios se interesen por su caso. El envenenamiento de mascotas a causa de cebos envenenados no es nada nuevo. Por desgracia casi cada día hay algún caso en el que se denuncia envenenamiento de perros o gatos en zonas urbanas. Plataformas como  ¡AVISO! ZONAS DONDE PUEDE HABER VENENO recogen los avisos de los usuarios que han sufrido el envenenamiento de una mascota o simplemente, que han encontrado veneno en vía pública. Pero hace falta algo más. 

Colocar cebos envenenados es un delito penal. Esperemos que las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que ocurra una desgracia aún mayor. 

Categoría: Blog

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